domingo, 27 de diciembre de 2015

EL RELIGIOSO QUE FUE QUEMADO VIVO

BARTOLOMÉ GUTIÉRREZ RODRÍGUEZ
En la antigua esquina de las calles de los Donceles y Santo Domingo (hoy Brasil), nace Bartolomé Gutiérrez Rodríguez. Ilustre mártir que fue quemado vivo en Japón. Extrañamente, al pasar por esa calle de Donceles, ni nos imaginamos que historia hay detrás de esta retocada construcción, remembranzas de un pasado rico, mágico e impactante, pero veamos más sobre este insigne mártir mexicano. 
Sobre este personaje religioso, se sabe muy poco a comparación a otros que bien tiene catalogado la iglesia católica, su nombre de beato mártir, Bartolomé Gutiérrez Rodríguez, nació en México, D. F., su fecha de nacimiento no es exacta pero algunos expedientes y biógrafos lo ubican en el día 4 de septiembre de 1580 y murió el 3 de septiembre de 1632 en Nagasaki, Japón, siendo sus cenizas esparcidas en el mar. Y aunque no hay fecha exacta de su nacimiento, el archivo de la parroquia de la Asunción Sagrario Metropolitano de México consta que: “En cuatro días del mes de septiembre de mil quinientos ochenta años, yo el cura Francisco Loza bauticé a Bartolomé, hijo de Alonso Gutiérrez y de su mujer Ana Rodríguez”.
En 1596 tomó el hábito en el convento de San Agustín y profesó en dicha orden, hechos los estudios propios fue ordenado sacerdote y en 1606 fue alistado entre otros misioneros a la Misión en Filipinas, como era muy grueso no le tenían por capaz de soportar los trabajos y fatigas de la vida misionera a lo que el respondía: “Con esto habrá más reliquias que repartir de mi cuerpo, cuando muera mártir: que alguna vez pasaré a Japón, a morir por la fe de Cristo”.
Realizó dos viajes a Japón y en el segundo permaneció 15 años ejerciendo su ministerio activamente, en medio de tribulaciones y persecuciones. En 1631 fue capturado y trasladado con sus compañeros a Nagasaki donde fue prisionero durante tres años, para luego ser quemado vivo hasta que su cuerpo quedó reducido a cenizas y éstas fueron arrojadas al mar, esto sucedió el día 3 de septiembre de 1632. Hay una buena cantidad de mártires que cayeron y fueron sacrificados en Japón. Por ejemplo, un grupo de 26 mártires beatificados por el Papa Paulo V el 4 de septiembre en 1627, y que entre ellos el insigne San Felipe de Jesús (primer santo de México). El 7 de mayo de 1867 Pío IX mediante el breve “martyrum rigata sanguine” concedió que 205 mártires fueran llamados beatos con oficio y con misa en las órdenes, Dominica, Agustina, Franciscana y Jesuita. El beato Bartolomé Gutiérrez Rodríguez, tiene su proceso de canonización, y está en fase romana.
Roberto Samael C E

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