lunes, 12 de junio de 2017

IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LORETO

UN LUGAR PARA ORAR Y PEDIR POR TU CASA
Roberto Samael C. E.
En nuestro Centro Histórico, se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto. Está ubicada frente a la Plaza de Loreto, perteneció a los jesuitas como parte del Colegio de San Pedro y San Pablo desde 1675. En su fachada barroca se muestra un relieve sobre el traslado de la Virgen de Nazaret a Loreto, destacan los campanarios que son de estilo neoclásico.
Su historia nos dice que, luego de la expulsión de la orden en 1767, la iglesia pasó a manos civiles, por lo que se le encargó al arquitecto Manuel Tolsá (hombre allegado a los virreyes, desde Revillagigedo segundo) que la remodelara. Tolsá, un arquitecto muy relevante de esos tiempos y que grandes obras de la zona centro fueron hechas o retocadas por él.
Sobre la Iglesia, el origen de su patrona, la Virgen de Loreto, llegó de Italia acogida por el conde José María Bassoco quien, además de escritor y humanista, síndico del ayuntamiento de la ciudad de México y miembro del cuerpo de caballería real por nombramiento del virrey Venegas para participar en el movimiento de Independencia, participó en el diseño de la magna cúpula renacentista que distingue a este templo.

FUE TRASLADADA POR LOS ÁNGELES
Este suceso se originó en el siglo XIII, donde hay una historia que dice que la Santa Casa donde María recibió el Anuncio del ángel sobre la encarnación, y que fue además donde vivió con Jesús y San José, fue trasladada desde Nazaret a Tarseto (en Dalmacia, Croacia) por el aire por ángeles, en el año 1291, para ser protegida, porque Palestina había sido invadida por los Mamelucos.
La historia cuenta que cuando los cruzados estaban perdiendo el control sobre la Tierra Santa, Jesucristo envió ángeles a proteger su Santa Casa y mandándoles que movieran la casa a un lugar seguro. Es así como el 12 de mayo de 1291 los ángeles trasladaron la casa hasta un pequeño poblado llamado Tarseto, en Croacia. Y en la mañana los vecinos se asombraron al ver esta casa sin cimiento y no se explicaban como llegó ahí.
Entraron y vieron un altar de piedra. En el altar había una estatua de cedro de la Virgen María, que tenía al niño Jesús en sus brazos. El niño Jesús tenía sus dos dedos de la mano derecha extendidos en acto de bendición y con su mano izquierda sostenía una esfera de oro representando al mundo. Ambos estaban vestidos como con unas túnicas y tenían coronas de oro.

UN MILAGRO PARA LOS PROBLEMAS DE ARRENDAMIENTO
En la actualidad, y si usted quisiera visitarla (aunque no está en muy buenas condiciones), puede admirar su construcción, su historia y esos detalles magníficos que aún se aprecian, también podrá ver una extraña costumbre que tal vez se derivó de esa historia que dice que la casa voló de un lado a otro con ayuda de los Ángeles. Y especialmente es para esas personas que sufren algún tipo de problemas de arrendamiento inmobiliario, pues ahí se acostumbra que el feligrés interesado lleve una casa en miniatura a esta milagrosa virgen y pida por su problema, que le ayude y se lo resuelva.
Dicen que si ayuda, que es muy milagrosa, y al ver tanta casita en un espacio especialmente ocupado para estas peticiones, no dudamos que si les ha hecho su milagro. Si usted puede, visítela, conózcala y no solo por si necesita un milagro inmobiliario.

jueves, 20 de abril de 2017

EX CONVENTO DE SANTA CATALINA DE SIENA

AHÍ ESTUVO PRESA LA CORREGIDORA
Roberto S. Contreras Esparza
Al viajar por el Centro Histórico, uno descubre en cada calle, lugares especiales con mucha historia, algunas de estas construcciones han sido remodeladas y otras han desaparecido totalmente, pero aún podemos ver interesantes edificaciones con mucha historia, como el que nos ocupa en esta investigación. El Ex Convento de Santa Catarina, que perteneció al culto católico hasta el año de 1915, después y por órdenes del gobierno de Venustiano Carranza, fue mandado clausurar. Buscando información al respecto, encontramos que respecto a él, Gustavo Casasola (fotógrafo) nos dejó lo siguiente:
“Frente a la Secretaría de Educación Pública existió el convento de Santa Catalina de Siena, fundado por bula del Papa Gregorio XIII en el año de 1593. El solar para edificar este claustro, lo cedió don Diego Hurtado de Mendoza. El templo se empezó a construir el 15 de agosto de 1623 bajo la dirección del arquitecto Juan Márquez Orozco. Este convento tiene su historia: en 1863 fue expulsada la comunidad (dominica); durante el imperio de Maximiliano volvió a ser restaurada; al volver el gobierno del licenciado Benito Juárez, fue vuelto a exclaustrar y decomisar sus bienes; allí estuvo presa doña Josefa Ortiz de Domínguez; el convento fue distribuido: una parte para el Cuartel de San Ildefonso y parte para la Escuela de Jurisprudencia y biblioteca. El templo existente en la calle del Relox (ahora cuarta de República de Argentina) se encuentra al servicio del culto católico”.
Después de haber estado clausurado y en el abandono, posteriormente, una mujer que la historia no ha ubicado, solicitó al presidente que se volviera a poner en servicio al culto católico, cosa a la que accede pero años más tarde, cuando se daba el conflicto de la guerra Cristera, el 15 de agosto de 1932, el templo fue clausurado en forma definitiva, para que años después, y a consecuencia de los cambios sufridos en la ciudad de México, se hizo un arreglo con la Iglesia Nacional Presbiteriana.
Los presbiterianos en el año 1874 se establecieron en México, así la primera Congregación Presbiteriana de México llega a Villa de Coss, Zacatecas. En este último año se organizó la Congregación El Divino Salvador en la Ciudad de México. Y organizada posteriormente como iglesia el 8 de mayo de 1881 siendo su primer pastor Arcadio Morales. La segunda iglesia presbiteriana organizada como tal fue Príncipe de Paz el 21 de mayo de 1875 en Tamaulipas, México a consecuencia de las Leyes de Reforma y la apertura a otros cultos más allá del católico. Las distintas Iglesias aprovecharon la venta que hubo de templos católicos expropiados por el Gobierno.
El edificio de la Antigua Escuela de Jurisprudencia está ubicado en la esquina de las calles República de Argentina y San Ildefonso en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Originalmente fue un convento de monjas dominicas llamado Santa Catalina de Siena. Después de la expedición de las Leyes de Reforma, el gobierno tomó posesión del edificio, lo transformó y lo demolió parcialmente para convertirlo en un cuartel militar.
En la actualidad sigue abierto a este culto de los presbiterianos y en horas normales uno puede ir, ver la iglesia y si uno profundiza un poco, bien puede conocer parte de su rica historia, en especial esa que dice, que ahí estuvo presa esa mujer ilustre que fue Josefa Ortiz de Domínguez, la Corregidora.

jueves, 10 de noviembre de 2016

SEÑALES, SÍMBOLOS Y MISTERIOS

Y MUCHA HISTORIA EN EL CENTRO HISTÓRICO
Nuestro Centro Histórico nos ofrece un legado que se formó con la gran Tenochtitlan, se reforzó en la colonia y tiempos independentistas, y que decir de los revolucionarios. De esos cimientos se levantaron magnificas construcciones sacras como iglesias y conventos, palacios y casonas que algunos perduran hasta nuestros días. En el siglo 18 con la llegada de logias europeas como los masones y otras fraternidades los ideogramas aumentaron y esas marcas veladas se plasmaron por donde pasaron. Sus maestros de obras formaban en medio de un sincretismo construcciones llenas de simbolismo que aún podemos apreciar en muchas edificaciones.
Las intenciones, tal vez religiosas, o como resultado de sus creencias de grupos o clanes nos son desconocidas, aunado a los símbolos que también en secreto el nativo mexicano con su cultura plasmaron en esas construcciones, con el propósito de venerar a sus dioses, nos dan como resultado, un espacio, un lugar rico en señales y emblemas mágicos, misteriosos, historia y mucha especulación.
Lo cierto es que si caminamos por las calles del corazón de nuestra gran metrópoli y con algo de conocimiento sobre señales, símbolos, marcas y con un poco de atención contemplaremos, miraremos de otro modo, todo lo que ahí nos rodea.
Por ejemplo, en una reciente investigación nos ha llevado a descubrir la fantástica sombra de una pirámide que (según nos contaron) marca un suceso mayor y que uno la puede apreciar a cierta hora del día. Investigación que llevamos a cabo y con la cual trabajamos de momento, pero no es la única marca simbólica en esa área. Y si usted quiere comprobar, aquí le dejamos algunas de esas señales, marcas o símbolos para que las descubra y trate de averiguar su significado e historia al visitar nuestro misterioso Centro Histórico de la gran Tenochtitlan.
Roberto Samael C E

miércoles, 3 de agosto de 2016

TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DE LOURDES

ZUMÁRRAGA FUE SU FUNDADOR
En el año de 1532 fue fundado el Colegio de Niñas y Zuleta en lo que posteriormente serían las calles de Bolívar y Venustiano Carranza. Fue Fray Juan de Zumárraga quien le dio el carácter de Colegio con el objetivo de recoger y educar niñas huérfanas mestizas y españolas.
De su organización estuvo a cargo la Archicofradía del Santísimo Sacramento, con su sede en la Catedral Metropolitana. La institución funcionó inicialmente en una casa alquilada, con la dirección de una española viuda llamada Inés Álvarez. La instrucción que se le brindaba a las niñas era la doctrina de la fe católica aunque nunca fue dirigido por monjas, por lo cual se prefirió la experiencia de mujeres casadas o solteras en edad madura.
En el paso de los años se adquirieron varios inmuebles con la finalidad de tener mayor espacio para el Colegio, hasta casi lograr obtener la manzana completa, por lo que llegó a contar con cocina, botica, despensa, enfermería, dormitorios, biblioteca, baños, lavaderos, huertas y otros espacios numerosos y diversos. El colegio contó con una capilla sencilla de uso privado, sin embargo ésta fue sustituida más tarde por un templo más grande que posteriormente fue abierto a todo el público.
Durante los siglos XVI y XVII el colegio fue reconstruido y se realizaron numerosas reparaciones por los desastres que azotaron la ciudad de México. Lo mismo ocurrió en 1845 cuando el templo se dañó de nuevo y tuvo que ser remodelado, concluyendo en 1847. Fue hasta finales del siglo XIX cuando quedó bajo la advocación de Nuestra Señora de Lourdes.
El interior de esta gran edificación es sobrio y pertenece al estilo neoclásico decimonónico. Destaca su belleza, grandiosidad y su altar principal dedicado a la Virgen de La Caridad, el cual está rematado por un relieve polícromo de “La Visitación”, que se realizó en el siglo XVIII. Su capilla lateral fue dedicada al Espíritu Santo y posee una belleza extraordinaria pues cuenta con esculturas de finos detalles en que se representan los dones del Espíritu.
Roberto Samael C E

miércoles, 8 de junio de 2016

AQUÍ VIVIÓ LEONA VICARIO

UNA CASA CON MUCHA HISTORIA
En esta morada de la calle de Brasil número 37, Leona Vicario vivió con Andrés Quintana Roo hasta su muerte, ocurrida el 21 de agosto de 1842. Posteriormente, Andrés Quintana Roo abandonó la casa, terminando sus días en el barrio de La Merced. Las primeras noticias generales que se tienen del sitio datan de 1526, fecha en la cual la familia Guerrero cedió a los frailes dominicos unas casas con el fin de que las habitaran mientras se terminaba de levantar la iglesia y el convento para su orden en un terreno frente a las mismas.
Hacia el año 1571, la propiedad pertenecía a Juan Velásquez de Salazar, regidor de Nueva España, quien arrendó las instalaciones al Tribunal del Santo Oficio. Entre 1680 y 1695, Juan Montero, Maestro Mayor del Santo Oficio, emprendió algunas obras de reparación, para hacerlo hogar de las beatas. Las sucesivas adaptaciones son obra del Arquitecto Mayor y Veedor del Gremio, Pedro de Arrieta, que han prevalecido hasta nuestros días.
Con el triunfo del liberalismo, el 22 de febrero de 1813 se suprimió el tribunal de la Inquisición, y la Intendencia de la Ciudad de México estableció en este inmueble la Renta de Lotería. En 1822, el Congreso Nacional que promulgó la Constitución de 1821, decidió honrar la memoria de los héroes caídos en lucha libertaria y recompensar a los que aún sobrevivían.
Leona Vicario creyó oportuno solicitar la restitución de una parte de los bienes que le habían sido incautados por las antiguas autoridades virreinales. El Congreso admitió su propuesta y le otorgó la Hacienda de Ocotepec, en Apam, y dos casas en la ciudad de México: la número 10 de la antigua casa de Cocheras, actual Colombia, y la número 37 de Brasil, antigua calle de Los Sepulcros de Santo Domingo.
Guillermo Prieto refiere en Memorias de mis tiempos que, como la casa resultaba adecuada para dividirse en dos partes según la costumbre de la época, Leona y Andrés vivieron en los altos y rentaron la parte baja. Su primer inquilino fue Antonio López de Santa Anna.
Otras actividades y ocupaciones que ha tenido esta casa, es que fue galería de arte, museo de sitio y sede del Centro Cultural Santo Domingo, dependiente del Instituto Nacional de Bellas Artes. En 1991 se fundó en este lugar el Centro Nacional de Información y Promoción de la Literatura, actual Coordinación Nacional de Literatura.
Roberto Samael C E

lunes, 18 de abril de 2016

¿QUÉ AQUÍ MURIÓ LA MALINCHE?

MALINTZIN, MALINALI O DOÑA MARINA
Se cuenta que la Malinche nació el año 1496 o 1505 y murió el año 1529, fue conocida también como Malintzin, Malinali o Doña Marina, una mujer de la costa del Golfo de México, quien jugó un papel activo, eficaz e importante en la conquista actuando como intérprete, asesora e intermediaria del invasor español Hernán Cortés, también fue su amante y dio a luz a su primer hijo, quien es considerado uno de los primeros mestizos. Hoy en día, en México la imagen de la Malinche es la encarnación de la traición, una víctima del conquistador español, o simplemente como la madre simbólica de la gente del México nuevo.
Esta mujer, la Malinche, se convirtió en una de las figuras relevantes y en la actualidad se funde entre la realidad y leyenda, por este motivo, muchos de los pasajes de su vida se cubren de misterio, como lo sucedido con su muerte, pues una de las versiones muy socorridas sobre su muerte, nos habla que, para evitar que pudiera declarar en contra de Hernán Cortés en el juicio que la Corona española llevaba en su contra por sus atrocidades que realizo en el nuevo mundo, ella fue asesinada en la casona ubicada en lo que ahora es la calle de República de Cuba, a un costado de la Plaza de Santo Domingo.
Con referencia a la historia entorno a  la casa de la Malinche, la maestra Ángeles González Gamio, describe que en la finca marcada con el número 95 de la calle República de Cuba y donde ahora se ubica una escuela secundaria, fue sede donde vivió y murió asesinada la Malinche, que en ese entonces estaba casada con el capitán español Juan Xaramillo, uno de los capitanes de Cortés, con el cual ella también tuvo una hija, después de haber tenido otro hijo con Hernán Cortés que tenía por nombre Martín Cortés, a quién el conquistador se llevó a España sin el consentimiento de la madre.
Según la leyenda, durante el juicio en contra de Cortés por las acusaciones en su contra por sus presuntos excesos y actos de corrupción, llaman a declarar a mucha gente. Resentida y enojada en su contra, por la traición amorosa y por lo de su hijo, la Malinche, quien fue la traductora del conquistador y por tanto conocía todos sus secretos, iba a declarar en el juicio, pero es asesinada misteriosamente antes de que pudiera hacerlo. Sucesos de este tipo son los que aún podemos conocer en nuestro Mágico Centro Histórico, todo es una mezcla de realidades y leyendas.
Roberto Samael C E

lunes, 25 de enero de 2016

LA ESQUINA DEL PALACIO DE HERAS Y SOTO

LUGAR DONDE SE ENCUENTRA LA CABEZA DEL ÁNGEL
Esta casa virreinal, que perteneció a un platero español, resguarda planos, actas, fotografías, libros y mapas. Se cree que el edificio fue diseñado por el arquitecto Lorenzo Rodríguez. La casa perteneció a distintas familias hasta que fue vendida en 1941 a la Compañía Mexicana de Inversiones. Desde la década de los 80 resguarda el Archivo Histórico del Distrito Federal. Por suerte, el gobierno del D.F. lo compró en 1972 y lo restauró hasta devolverle su antiguo esplendor. Hoy en el número 6 están las oficinas del Fideicomiso del Centro Histórico, y en el 8 se resguarda el archivo histórico de la ciudad.
Realmente se trata de dos casas pareadas que fueron integradas por una sola fachada. Sin embrago, conservan la unidad de estilo. Ricardo Prado Muñoz, expone en una publicación de 1983 que se trata de dos casas independientes cuyos habitantes debieron tener una relación familiar muy cercana, aunque jerarquizada. Él le llama el Palacio de Manrique y la Canoa en recuerdo de los nombres que anteriormente llevaban las calles donde se ubica. La identificación de los propietarios originales fue motivo de polémica, ya que los Heras y Soto, a pesar de que habitaron y acabaron por transmitir su nombre al inmueble, no fueron sus constructores.
Ahora se sabe que fue construida, a mediados de 1760, por el platero Adrián Ximénez de Almendral y, a decir de los expertos, eso explica el detallado y finísimo trabajo de los relieves de cantera, tan bellos que para Manuel Toussaint no había otros que se le pudieran comparar. Este palacio, como tantos otros, tuvo diferentes usos. En ese proceso, sufrió modificaciones, mutilaciones y deterioro avanzado.
El origen de la dinastía Heras y Soto se sitúa en Santander, España, Allí nació, en 1759, Sebastián Heras y Soto, quien emigró a la Nueva España a mediados de la década de 1770. Por supuesto, hizo fortuna, lo que le permitió regresar a la península para casarse con Mariana Dauville. El primer heredero nación en Santander, en 1780; se llamaba Manuel. La familia se estableció en México en 1781.
El título de conde de Heras y Soto fue concedido a Sebastián por Fernando VII el 27 de Enero de 1811. Manuel fue el segundo conde y fue uno de los firmantes del Acta de Independencia en 1821 y, por breve tiempo, regente del imperio mientras Agustín de Iturbide se preparaba para coronarse. Sus descendientes destacaron no solo en el ámbito social, también en el cultural con personalidades como el filólogo Francisco Pimentel y Heras, quien heredó el título condal  en 1865. Por esta razón, la construcción también fue conocida como “Casa de los Pimentales”. Relacionado con la familia estuvo el historiador Joaquín García Icazbalceta, quien nació en esta construcción.
Aquí se encuentra la cabeza del Ángel de la Independencia que se cayó en el temblor del 28 de Julio de 1957, el día que cayó el Ángel en la ciudad de México se sintió conmovida, según lo apuntó la prensa en su momento, por la más terrible de las catástrofes motivada por un espantoso terremoto ocurrido a las 2 de la mañana con 40 minutos y 51 segundos, siendo uno de los más fuertes registrados en la ciudad.
Teniendo su epicentro en el Estado de Guerrero y una fuerza de 7.5 grados Mercalli, la tragedia causó grandes daños, entre ellos el derrumbamiento de varios edificios y conjuntos habitacionales, rompimiento de cañerías, pavimento y el más significativo de todos: la caída del “Ángel de la Independencia” (monumento que, por otro lado y en su correcta denominación es conocido como la “Victoria Alada”) el cual, cuenta un testigo del acontecimiento: “No se desplomo de un solo golpe, sino que se balanceó repetidamente de un lado a otro, de repente la columna se inclinó hacia la calle de Florencia, y se escuchó un crack estruendoso”.
Y el ángel de tres toneladas que se encontraba ahí desde hacía 47 años, cayó pesadamente rompiéndose en mil pedazos. 90 segundos duró el terremoto. Cinco minutos después, todo fue obscuridad y silencio. Comenzaron a verse chispazos por diferentes rumbos. Eran las líneas de alta tensión que estaban siendo probadas por las centrales de distribución de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz. Según informes proporcionados por el señor Fidel Cossío, Gerente de Relaciones Públicas de la Compañía, todo el servicio eléctrico de la Ciudad de México quedó interrumpido durante los primeros minutos después del sismo.
Roberto Samael C E