domingo, 27 de diciembre de 2015

EL RELIGIOSO QUE FUE QUEMADO VIVO

BARTOLOMÉ GUTIÉRREZ RODRÍGUEZ
En la antigua esquina de las calles de los Donceles y Santo Domingo (hoy Brasil), nace Bartolomé Gutiérrez Rodríguez. Ilustre mártir que fue quemado vivo en Japón. Extrañamente, al pasar por esa calle de Donceles, ni nos imaginamos que historia hay detrás de esta retocada construcción, remembranzas de un pasado rico, mágico e impactante, pero veamos más sobre este insigne mártir mexicano. 
Sobre este personaje religioso, se sabe muy poco a comparación a otros que bien tiene catalogado la iglesia católica, su nombre de beato mártir, Bartolomé Gutiérrez Rodríguez, nació en México, D. F., su fecha de nacimiento no es exacta pero algunos expedientes y biógrafos lo ubican en el día 4 de septiembre de 1580 y murió el 3 de septiembre de 1632 en Nagasaki, Japón, siendo sus cenizas esparcidas en el mar. Y aunque no hay fecha exacta de su nacimiento, el archivo de la parroquia de la Asunción Sagrario Metropolitano de México consta que: “En cuatro días del mes de septiembre de mil quinientos ochenta años, yo el cura Francisco Loza bauticé a Bartolomé, hijo de Alonso Gutiérrez y de su mujer Ana Rodríguez”.
En 1596 tomó el hábito en el convento de San Agustín y profesó en dicha orden, hechos los estudios propios fue ordenado sacerdote y en 1606 fue alistado entre otros misioneros a la Misión en Filipinas, como era muy grueso no le tenían por capaz de soportar los trabajos y fatigas de la vida misionera a lo que el respondía: “Con esto habrá más reliquias que repartir de mi cuerpo, cuando muera mártir: que alguna vez pasaré a Japón, a morir por la fe de Cristo”.
Realizó dos viajes a Japón y en el segundo permaneció 15 años ejerciendo su ministerio activamente, en medio de tribulaciones y persecuciones. En 1631 fue capturado y trasladado con sus compañeros a Nagasaki donde fue prisionero durante tres años, para luego ser quemado vivo hasta que su cuerpo quedó reducido a cenizas y éstas fueron arrojadas al mar, esto sucedió el día 3 de septiembre de 1632. Hay una buena cantidad de mártires que cayeron y fueron sacrificados en Japón. Por ejemplo, un grupo de 26 mártires beatificados por el Papa Paulo V el 4 de septiembre en 1627, y que entre ellos el insigne San Felipe de Jesús (primer santo de México). El 7 de mayo de 1867 Pío IX mediante el breve “martyrum rigata sanguine” concedió que 205 mártires fueran llamados beatos con oficio y con misa en las órdenes, Dominica, Agustina, Franciscana y Jesuita. El beato Bartolomé Gutiérrez Rodríguez, tiene su proceso de canonización, y está en fase romana.
Roberto Samael C E

sábado, 26 de diciembre de 2015

EL RELOJ OTOMANO

LA ESQUINA DE LA RANITA
En esta esquina especial de Bolívar y Venustiano Carranza, podemos apreciar un magnifico reloj que fue un pomposo regalo que la colonia turca dio a México durante las celebraciones del primer centenario de la Independencia. Y al igual que en varias plazas de esta nuestra ciudad de México, en ésta también se construyó una caja de agua hacia mediados del siglo XIX, que serviría tanto a las residentes del Colegio de Niñas como a los vecinos en general. Hacia 1870, la plaza fue restaurada y rebautizada como Plaza Cinco de Mayo, se colocó una fuente esculpida en su centro, se arboló y se pusieron bancas bajo las sombras.
Diecisiete años más tarde, todo fue retirado, los árboles cortados y se rebautizó con el nombre de Victoria. Todo fue en vano, porque los vecinos no hicieron caso a ninguno de los dos nombres, pues para ellos siguió siendo la Plaza del Colegio de Niñas. La Ranita es otro nombre que popularmente recibe la plaza, debido a que una rana adorna la fuente, otro regalo (cabe destacar, que él no se sabe a ciencia cierta quien dono al simpático anfibio), la cual no fue retirada gracias a los boleros de zapatos que acostumbraban arrojarle moneditas y pedir su deseo del día cada mañana.
En contra esquina se encuentra el antiguo colegio de niñas, una de las instituciones privadas más reputadas de su tiempo, y que hoy alberga el Club de banqueros; en lo que ahora podemos ver las oficinas de Bancomer, en 1910 se encontraba el edificio del Banco de Londres y México, el más grande del país por ese entonces; y, cabe mencionar, sobre lo que actualmente es Venustiano Carranza, antiguamente la calle de Cadena, a media cuadra hacia el oriente se encontraba la residencia oficial de don Porfirio Díaz. Lo que hace a este pequeño monumento testigo, no sólo de la apoteosis del Porfiriato, sino de su momento más febril, cuando una turba iracunda exigía, desde la esquina de Isabel la Católica y Cadena, la renuncia del ex presidente.
Roberto Samael C E

martes, 1 de diciembre de 2015

UN ÁGUILA BICÉFALA EN EL CENTRO HISTÓRICO

UNA INVESTIGACIÓN INTERESANTE
Al caminar por las interesantes calles del Centro Histórico, sobre República de Costa Rica y Argentina, pudimos apreciar una llamativa águila al alto relieve que sobresalía en una esquina de una antigua construcción, el edificio en el que fue elaborado ahora es un viejo inmueble convertido en bodega con tiendas en su parte baja y puestos ambulantes por doquier. Pero para quien gusta de este tipo de ornamentas, esta peculiar águila bicéfala sobresale y llama la atención de inmediato. Al comentar este encuentro con un par de amigas que gustan de estos detalles tan especiales del centro, que por fortuna y en lo que cabe, aun se pueden apreciar, surgió el interesa por ahondar sobre lo que representa y para que fue creada. Y así iniciamos la búsqueda sobre tan especial ornamente y esto fue lo que averiguamos.

ESCUDO HERÁLDICO DE LOS HABSBURGO
Buscando aquí y por allá, se nos dijo que ese tipo de ornamento era el escudo heráldico de la familia de Maximiliano de Habsburgo, del cual sabemos que cuando se produjo la invasión francesa a México, el emperador francés Napoleón III promovió la idea de aprovechar las viejas aspiraciones monarquistas de la sociedad mexicana, se formó una comisión para escoger en Europa un candidato católico que respetase la cultura mexicana y que fuera su nuevo Emperador. Al ver Maximiliano lejana su oportunidad de tomar el puesto de su hermano, decide aceptar la propuesta de los emisarios mexicanos y del mismo Napoleón III de convertirse en Emperador de México. Lo que no  sabía es que su deseo de convertirse en Emperador lo pagaría con su vida, pues tres años después, los mexicanos que luchaban contra la invasión francesa lo tomarían preso y lo fusilarían en junio de 1867, cuando apenas tenía 35 años. Pero, ¿esa escultura del águila bicéfala tendría relación con las Habsburgo?

EL ÁGUILA BICÉFALA EN EL ESCUDO DE LA SANTA INQUISICIÓN
También supimos que, en 1535 el inquisidor general de España y arzobispo de Toledo, Alfonso Manrique, expidió el título de inquisidor apostólico al primer obispo de México, Juan de Zumárraga. Aunque este no creyó prudente establecer aún la Inquisición en México, cometió el tremendo error de formar proceso a un indio, señor principal de Texcoco, bautizado ya con el nombre de Carlos y nieto de Netzahualcóyotl, a quien acusó de seguir sacrificando víctimas a sus dioses. El inquisidor apostólico lo mandó a quemar vivo en la plaza pública el 30 de noviembre de 1539 para convertirlo en la primera víctima del Santo Oficio en la Nueva España. Zumárraga recibió regaño y castigo porque en las disposiciones reales y las reglas del Santo Oficio, se estipulaba que no se podían ejercer rigor ni pena contra los cristianos nuevos de la raza india. Al establecerse el Tribunal de la Santa Inquisición en la Nueva España, don Pedro Moya de Contreras asumió el cargo de inquisidor general y ya como inquisidor mayor estableció en México el Tribunal de la Fe, ese año, se considera oficialmente, como el del establecimiento del Santo Oficio en México. Y es de destacar que en cierto momento el Santo Oficio, utilizo un águila similar con el escudo de la Santa inquisición dentro, como se aprecia en este grabado que se encuentra en el palacio de Medicina de nuestro Centro Histórico.

EL ÁGUILA BICÉFALA EN EL RITO ESCOCES
Pero había más, y la investigación tomaba tintes misteriosos, ya que, también supimos que este símbolo, es utilizado entre los masones. Esta ave en la mitología romana estaba asociada con la principal deidad, Júpiter, y fue el emblema de algunas legiones romanas, de la Francia bonapartista, de Alemania y de los imperios ruso y austro-húngaro, y además forma parte del escudo nacional de México. La Francmasonería ha colocado a esta poderosa ave como emblemática de las virtudes que ha de poseer el masón escocés en las enseñanzas que en los distintos grados de los que componen el hermoso conjunto de rituales, símbolos, alegorías que ofrece el Rito Escocés Antiguo. El Águila Bicéfala tuvo su origen en la poderosa ciudad samaritana de Lagash donde fue considerada un símbolo de poder durante más de 2000 años antes de la construcción del Templo del rey Salomón. Posteriormente pasó de los samaritanos a los hombres de Akhad; de allí a los Hititas; a continuación a los Sultanes de Slkujian, de donde fue llevada, por los Cruzados a Europa, observándose este símbolo entre los Habsburgos y los Romanoff. El Símbolo del Águila de dos cabezas se conoció por primera vez en la Francmasonería en el año de 1759, después del establecimiento en Francia del Consejo de los Emperadores de Oriente y Occidente, Rito éste de 25 grados del que se deriva la mayor parte del actual sistema del Rito Escocés de treinta y tres grados.

BAR CANTINA EL ÁGUILA
Verdaderamente datos relevantes, pero continuamos investigando y creo que lo que encontramos no es tan extraordinario, ni misterioso como suponíamos, ya que una amiga nos remitió a cierta información de los años setentas y ahí averiguamos que, en la esquina formada por las calles de República Argentina y República de Costa Rica, anteriormente se les conocía como Calle de Vázquez y Calle del Reloj (no con el nombre de hoy), y el edificio que ahí se encuentra con ese singular relieve del águila con dos cabezas, fue elaborado a inicios de los años setentas y le daba nombre a una popular cantina que tuvo tiempos memorables y de gran concurrencia, ese bar se llamaba “El Águila”, y da origen a tan especial figura plumífera que ahora nos ocupa. Y aunque la cantina ya no existe, el ave se conserva como muda testigo de un pasado excepcional, ni tan mágica ni misteriosa como suponíamos, pero existe la posibilidad de que esa águila de dos cabezas bien podría ser parte de los sucesos que aquí expusimos y si no es así, creo que averiguar una muestra de su posible origen en este artículo, valió la pena, ¿o no?
Roberto Samael C E

lunes, 16 de noviembre de 2015

LA FUENTE DE SANTO DOMINGO

¿SERÁ O NO SERÁ?
La Iglesia de Santo Domingo es un templo barroco del siglo XVIII y es todo lo que queda de lo que fue el importante convento de la Orden de Santo Domingo, en la Ciudad de México. Se localiza en el centro histórico de la ciudad, en la Plaza 23 de mayo, y frente al costado norte de la Plaza de Santo Domingo, bastante cerca de la catedral. En ella se encuentra enterrado Tlacahuepantzin Yohualicahuacatzin, más conocido como Pedro de Moctezuma, uno de los hijos de Moctezuma II, muerto en 1570.
La construcción de un sencillo y pequeño templo se inició poco después de la conquista de la ciudad, hacia 1527, para ser concluida hacia 1530. Se reconstruyó por primera vez entre 1556 y 1571, para ampliar las dependencias del convento y capillas alrededor del templo principal. Esa segunda iglesia fue dañada severamente durante una inundación de la ciudad, y se decidió volver a reconstruirlo, en un fastuoso estilo barroco diseñado por Pedro de Arrieta, durante la primera mitad del siglo XVIII, cuando tomó su aspecto actual. A finales del siglo XVIII se introdujeron cambios en el interior con decoraciones neoclásicas.
A un costado de esta magna construcción aún se encuentra la fuente que podemos ver en imágenes de aquellos tiempos, y que se nota al frente del Portal de los Evangelistas, fuente que no es la de la Corregidora, es más sencilla y pequeña con un águila devorando una serpiente sobre el nopal. Se dice que fue mandada construir por Ildefonso de Iniesta y Bejarano, arquitecto mayor de la ciudad en 1780.
En la actualidad hay un hecho que pocos saben, pues la fuente que se encuentra a un costado de lo que queda de la Iglesia de Santo Domingo, en la calle Leandro Valle, es una fuente con similares características, por lo que la mayoría supone que se trata de la misma construcción, pero, se dice que aquella fuente coronada por el águila y el nopal fue demolida alrededor del año de 1900 para colocar precisamente la actual fuente de Doña Josefa Ortiz de Domínguez.
Una interesante versión que sería necesario corroborar a fondo, pero por ahora nos quedamos con esta construcción que actualmente podemos apreciar al costado de la iglesia y que le da un toque muy especial a la zona, ya que nos traslada en mente a todos esos años donde estos terrenos eran frecuentados por toda esa gente que en medio de sus quehaceres, pasaba una y otra vez por esta zona. Un pasaje muy importante de nuestra historia que sitios como este, no lo hace valorar.
Roberto Samael C E

CATEDRAL METROPOLITANA

Y LOS MASONES
La Catedral Metropolitana de la Ciudad de México es la sede de la Arquidiócesis Primada de México y se ubica frente a la Plaza de la Constitución, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Las medidas aproximadas de este templo son 59 metros de ancho por 128 de largo y una altura de 60 metros hasta la cúpula. Es también una de las obras más sobresalientes del arte hispanoamericano. Construida con cantera gris, cuenta con cinco naves y 16 capillas laterales. Está dedicada a la Asunción de la Virgen María. Pero si te fijas bien y por obvias razones, puedes apreciar símbolos que tienen que ver con la masonería, un ejemplo de ellos es el Pelicano que está en el altar mayor y a la vista de todos.

¿QUÉ SIGNIFICA ESE PELÍCANO?
Se dice que… El Pelícano es uno de los principales símbolos de los Rosacruces y del grado 18 de la Masonería. Representa la consagración a la Gran Obra, es decir, el cultivo del centro espiritual del Cristo. En el simbolismo masónico, es el emblema más característico de la caridad, como también de la muerte y del renacimiento perpetuo de la naturaleza, ya que esta ave llega al Maximus del sacrificio, perforando su pecho para abrir su corazón, permitiendo así que sus críos puedan nutrirse cuando están desfalleciendo de hambre y de sed.
Como el grado Rosacruz se basa en el simbolismo rosacruciano y hermético, el Pelícano es una alegorí­a del recipiente en el cual los experimentos de la alquimia, se realizan y la sangre, es la misteriosa tintura, por medio de la cual los metales groseros son transmutados en oro espiritual. Tanto la rosa como el Pelícano significan la más alta expresión del amor humano y divino. Es un ave marina que debe sumergirse en las aguas para obtener su alimento y el de sus hijos, los polluelos.
El océano es una alegoría de las aguas de la vida que nos recuerda el primer capí­tulo del Génesis donde dice: El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. El agua es la base de toda vida, de toda transformación y de toda posibilidad de evolución; es un símbolo que debiera llevarnos a meditar acerca del milagro de la vida.
De la misma forma y a un costado de este altar, podemos encontrar otro símbolo más que también es masón, una mano peculiar, de la que se cuentan cosas como las siguientes… “Así mismo la posición de los dedos tiene cierto significado ocultista, nótese bien los dedos de la mano, dos dedos índice y medio extendidos hacia el frente, dedos anular y meñique hacia atrás y el dedo pulgar hacia afuera. Se cuenta que es el símbolo de Hermes, como es arriba es abajo, pero también es utilizado en la masonería”.
Roberto Samael C E

jueves, 9 de julio de 2015

EL ASESINATO DE DON JOAQUÍN DONGO

¿HABÍA VENDIDO SU ALMA AL DIABLO?


En la Ciudad de México el 24 de octubre de 1789, sucedió uno de los crímenes más violentos que se han dado en el país. Esa mañana, desde muy temprano, la Ciudad se sumergió en el horror, después de que un cochero descubrió, en el número 13 de la calle de Cordobanes, once cadáveres que habían sido salvajemente asesinados a machetazos. La calle era la actual Donceles que anteriormente se llamaba de los cordobanes, debido a que así se les llamaba a los curtidores de piel que tenían sus locales ahí. El nombre de Donceles se le dio a la calle porque se avecindaron en ella algunos jóvenes nobles provenientes de España. Por ende la calle tomo el nombre que hacía referencia la juventud y alcurnia de sus habitantes.


Los muertos eran los cuerpos de las personas que, en ese momento, se encontraban en la casa de Don Joaquín Dongo, el lacayo, el cochero, los dos porteros, un indio mensajero, un primo de Dongo, la galopina, la cocinera, la lavandera y hasta el “perico” de la casa. En total once personas que fueron brutalmente asesinadas sin que nadie viera a alguien entrar o salir de la casa. El día del asesinato cuando Don Joaquín Dongo regresaba a su casa a eso de las ocho y media de la noche, los asesinos fingieron la voz de la ronda y consiguieron que el portero les abriera la puerta; entraron a la casa y mataron uno por uno de sus habitantes. El robo ascendió a $ 22,000 pesos más las joyas que había en la casa. Los malhechores huyeron llevándose el carruaje de Don Joaquín. En ese tiempo, el Virrey Revillagigedo acababa de empezar su mandato, y estaba dispuesto a poner en orden a Nueva España. Es por eso que dispuso de todos los recursos necesarios para que se encontrara a los culpables de la masacre más grande que se había visto en el México Colonial. Las autoridades hablaron con diferentes médicos y afiladores para tratar de conocer el paradero de los misteriosos asesinos, pero no daban con ninguna pista real. Sin embargo, unos días después de haber iniciado con las investigaciones, un informante anónimo dio aviso de un hombre en cuya cinta de cabello “brillaba una gota de sangre”. Las únicas pruebas con las que contaban, para demostrar que ellos eran los asesinos, era una mancha de sangre y otra en un sombrero.


En cuanto recibieron el informe, las autoridades se dedicaron a buscar al hombre, hasta que arrestaron a Felipe María Aldama. Tiempo después también capturaron a Joaquín Antonio Blanco y Baltasar Dávila y Quintero los dos presuntos cómplices de Felipe María Aldama. Durante los interrogatorios los acusados fueron torturados, aun así, nunca admitieron haber asesinado a Don Joaquín Dongo y a las otras diez personas. Y, a pesar de la falta de pruebas, fueron condenados a una ejecución pública. Mucha gente no podía creer que los tres acusados realmente fueran culpables de la masacre, a pesar de que el Virrey aseguró que en casa de los presuntos homicidas se encontró un “dinero faltante” en la escena del crimen. Los culpables fueron juzgados y sentenciados a la pena de muerte y mutilación de manos. Cuentan algunas publicaciones de la época, se dice que Don Joaquín Dongo había sido víctima de su codicia, pues años antes había vendido su alma al diablo para poder hacerse de dinero y poder; pero que, al no querer pagar su deuda al finalizar el plazo del trato, el mismo diablo llegó a la casa marcada con el número 13, en la calle de Cordobanes, a cobrar la deuda con las almas de todos los que se encontraban en el lugar.


Desde la matanza en la Casa de Don Joaquín Dongo, los habitantes de lo que hoy es el Centro Histórico, aseguran que, en las noches más obscuras (y especialmente el 24 de octubre), se puede ver a Don Joaquín rondando por la calle de Donceles, entre Brasil y Argentina. Dicen que se para a unos metros de la que fuera su casa, y se queda esperando toda la noche, como si se encontrara vigilando el lugar. Otras aseguran que Don Joaquín regresa a la calle de Cordobanes en busca de algún incauto que pase por ahí, para tomar su alma y pagar su deuda eterna. En la actualidad, el crimen de la casa de Don Joaquín Dongo ha pasado al olvido. Sin embargo, en una de las casas que se encuentra en la calle de Donceles, se puede encontrar una pequeña placa antigua del Catálogo de la Inscripción General de Monumentos Artísticos e Históricos.

Roberto Samael C E

martes, 9 de junio de 2015

DON JUAN MANUEL DE SOLÓRZANO

EL HOMBRE QUE PACTO CON EL DIABLO
En la calles de Uruguay, en el Centro Histórico, se encuentra el inmueble que habitó Don Juan Manuel de Solórzano, edificio que encierra la historia de un hombre que, de acuerdo la leyenda, vendió su alma al diablo con tal de saber con quién lo engañaba su mujer. Supuestamente en las noches aparece un hombre en el portón de la construcción y pregunta la hora. Si alguien contesta “Son las 11 de la noche” él dirá ¡¡¡Dichoso aquel que sabe la hora de su muerte!!! Este sitio en la actualidad sirve de salón para eventos y fiestas privadas, ya que su arquitectura del siglo XVI lo convierte en un lugar bello y confortable para pasar el tiempo con amigos, además de que está catalogado como Monumento Histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y por el Instituto Nacional de Bellas Artes.
Cuenta la leyenda que Don Juan Manuel sufrió más porque pasaba el tiempo y los hijos no llegaban al matrimonio. Por algunos momentos, el atormentado espíritu pensó en retirarse al convento de San Francisco, en búsqueda de paz. Entre estar ofuscado y ser cuidadoso, Solórzano mandó a traer un sobrino de España para que manejara sus propiedades y aprovechar para cuidar a su bella consorte. Sin embargo, tal sobrino era tan valiente y apuesto que fue bien recibido por Mariana, lo que llevó a Don Juan Manuel a una desesperación total. Presa del Maligno debido a sus celos, Solórzano ofreció venderle su alma al Diablo a cambio de enterarse con quien lo engañaba su esposa. El Diablo aceptó e hizo el pacto: Don Juan Manuel debía salir en la noche, y acercársele a quien pasara por su casa y matarlo a las 11 de la noche en punto, el diablo señalaría al culpable apareciendo junto al cadáver. En la noche Don Juan Manuel salió de su casa, envuelto en una amplia capa, con un sombrero cuyas plumas prácticamente le cubrían la cara y acercándose al inocente transeúnte le preguntaba:
“¿Disculpe usted ser habitual, qué hora es?”, “las once”, contestaba la pobre víctima, entonces el hombre enloquecido contestaba: “Afortunado usted, que sabe la hora en que va morir”, el cadáver al derrumbarse al piso y el asesino mudo e impasible, abría la puerta otra vez y caminaba por el patio, subía las escaleras e iba a su cuarto. Por supuesto, los asesinatos frecuentes captaron la atención de la justicia y los vecinos comenzaron a hablar de hechizos y conjuros en la calle. Con las cosas de éste modo, una noche el sereno le llevó al cuarto de Don Juan Manuel el cadáver de su desafortunado sobrino. Una vez que se dio cuenta de sus crímenes, Don Juan Manuel corrió a confesarse con los Frailes de San Francisco. Como penitencia debería rezar parado enfrente de las horcas públicas, tres noches seguidas, un rosario para las almas de los inocentes que había matado. Desde la primera penitencia, Don Juan Manuel tuvo horribles visiones de funerales donde él era el cadáver. La tercera noche, Solórzano fue encontrado colgado de la horca sin saber cómo o quien había hecho justicia, la imaginación popular pronto vio unas manos de ángel que había ahorcado al hombre celoso y así fue consignado por tradición.
 
Roberto S. Contreras Esparza

sábado, 4 de abril de 2015

FUE LA CASA DE HERNÁN CORTES

TIN TAN Y UNA INTERESANTE HISTORIA
En la zona de San Hipólito o iglesia de San Judas Tadeo, a unos paso de ahí, no podemos dejar de mencionar un hecho muy representativo para la cinematografía mexicana, ya que cruzando la avenida de Reforma, se llega de inmediato a una construcción muy especial, una casona de tiempos coloniales que aun con remodelaciones constantes permaneces en su sitio de inicio, pero como en otros lugares, estas edificaciones, también cuenta con una gran historia y toques muy especiales, como el relevante hecho, de que ahí nació el gran Genaro Germán Cipriano Gomes Valdez Castillo, pero para saber más sobre este personaje y de esta construcción, el actual Hotel de Cortes, conozcamos algo de lo mucho de su historia.

LA HISTORIA DE UNA HOSTERÍA PECULIAR
En lo que es hoy Paseo de la Reforma y Av. Hidalgo No. 85, se encuentra lo que en su momento fue la Hostería de Santo Tomás de Villanueva, hoy Hotel Boutique Cortés. Sobre la casona, se cree que el edificio nació a principios del siglo XVII, y pocos años después la orden de San Agustín lo convirtió en uno de las primeras hosterías de América, donde los frailes de la orden se alojaban previo embarque hacia la cristianización de las Filipinas. En 1780, se adecuó el edificio y se bautizó como la Hostería de Santo Tomás de Villanueva. A partir de esta fecha, el edificio había vivido momentos claves que marcarían la historia de nuestra ciudad.

AQUÍ NACIÓ GERMÁN VALDEZ TIN TAN
Pero hay mas, ya que en tiempos modernos, fue lugar del nacimiento de un gran personaje y al cual (para muchos) es considero el mejor cómico que ha tenido nuestro país. Ya que ahí ubicada en una vieja vecindad de la calzada de Tlacopan (actualmente Avenida Hidalgo), en el mismo afamado Hotel de Cortés, vio la luz Genaro Germán Cipriano Gómez Valdés Castillo, Tin Tan, que nació aquí, en pleno centro de la ciudad de México y aunque algunas personas aseguran que vio por vez primera en el puerto de Progreso, Yucatán, la realidad es que Tin Tan nació el 19 de septiembre de 1915 en este sitios de la avenidas Hidalgo y Paseo de la Reforma. Allí vivió un tiempo con sus abuelos. Después residió en Ciudad Juárez, donde se impregnó de la cultura fronteriza y los modos pachucos, que después llevaría con gran éxito al cine.

TIN TAN FALLECE EL 29 DE JUNIO DE 1973
Sus padres, Rafael Gómez Valdés Angelín, agente de aduana, y Guadalupe Castillo, ama de casa, tuvieron a Germán Valdés “Tin Tan”, el segundo hijo de una familia numerosa constituida por nueve hermanos. Aquí en la capital realizó sus estudios primarios. Se cuenta sobre él, que de pequeño siempre fue muy travieso, inquieto y con un gran humor. Posteriormente, en 1927 su familia viaja para instalarse en Ciudad Juárez, Chihuahua, en la frontera con Estados Unidos, allí estudió la secundaria. Se hace amigo de los pachucos, es decir, los jóvenes que dada la cercanía de Estados Unidos, habían adoptado una forma de hablar combinando el español con palabras de inglés y utilizando una vestimenta muy característica, ropa estrafalaria, solapas muy anchas, sacos grandes, zapatos bicolor, pantalones con valenciana de tubo, relojes de cadena colgante casi hasta el piso y sombreros de ala ancha con una pluma de pavo real.
Estos personajes impresionaron a Tin Tan, tanto así que los adoptó dentro de su espectáculo años después. Al final de sus días, padeció una hepatitis que le ocasionó aumento de peso y se degeneró en un cáncer estomacal que lo llevó a la muerte junto con un coma hepático el 29 de junio de 1973 en México. Al morir no dejó fortuna, solo un testamento en el cual cobijaba a su esposa Rosalía y sus hijos Rosalía y Carlos que en ese entonces eran menores de edad. Su carrera dejó más de 100 películas, 11 discos, dos cortometrajes, dos doblajes para Walt Disney y ningún premio que le hiciera el reconocimiento a tantos años de dedicación al arte, solo recibió la Medalla Virginia Fábregas por 25 años de actividad profesional otorgada por la Asociación de Actores de México… No cabe duda que lugares como esta casona, que ahora es un hotel importante, es significativo para la ciudad capitalina, y tenemos muchos y por toda esa historia que aun guardan y acumulan día tras día, los invitamos a conocerlos.

Roberto Samael C E

miércoles, 11 de marzo de 2015

SANTA CELESTE MÁRTIR EN EL CENTRO HISTÓRICO

LAS RELIQUIAS DE UNA SANTA DESCONOCIDA
El culto a las reliquias se remonta a los comienzos del cristianismo. Los primeros restos recogidos de los que se tiene noticia fueron los de san Esteban (primer mártir de la Iglesia Católica), y de ellos se conservan bastantes documentos que lo acreditan. La veneración a las reliquias ha sido siempre un fenómeno de gran importancia social, económica y cultural. Se llaman reliquias a los restos de los santos ya fallecidos, en un sentido más amplio, una reliquia constituye el cuerpo entero o cada una de las partes en que se halla dividido, aunque sean muy pequeñas. Las reliquias también son los ropajes y objetos que pudieran haber pertenecido al santo en cuestión o haber estado en contacto con él, considerados dignos de veneración.

LAS RELIQUIAS EN IGLESIAS Y CATEDRALES DE MÉXICO
Durante los primeros siglos del cristianismo, y como consecuencia de las persecuciones, comenzaron a conservarse y a tenerse en gran estima los objetos relacionados con los que habían muerto por la fe. También se consideraba reliquia al aceite de las lámparas que se encendían delante de los cuerpos de santos, así como las sábanas dispuestas sobre las tumbas, e incluso el polvo recogido en los “loculi” (lugar de enterramiento en las catacumbas). Asimismo los ropajes y cualquier otro objeto propiedad del mártir, incluso hilos extraídos del tejido de una prenda. En ocasiones estos objetos fueron considerados como milagrosos. Las cadenas con que habían sido atados en el calabozo los mártires y otros objetos de tortura eran reliquias muy preciadas. La cruz y los clavos del mártir que moría crucificado eran muy venerados.

SOLO SE VERÍAN LOS DÍAS DE MUERTOS
En nuestro país y más específicamente en la capital mexicana, este tipo de objetos de veneración fueron traídos a las iglesias más importantes de aquellos años, así podemos saber que a la Nueva España llegaron las primeras reliquias en el siglo XVI y esto ocasionó grandes fiestas y regocijos durante su distribución en las iglesias y parroquias de la ciudad. Desde entonces parroquias, iglesias y conventos las requerían para poder enaltecerse como santuarios. Quedó establecido que las iglesias y conventos exhibirían sus reliquias los días de los Fieles Difuntos, los Día de Muertos. Esas iglesias mostraban con soberbia espléndidas capillas consideradas como los “tesoros”. Aún hoy podemos admirar únicamente el 1 y 2 de noviembre en las capillas de reliquias de la Catedral Metropolitana, en la Catedral de Puebla, o contemplar los tableros relicarios en la Profesa (Centro Histórico) que flanquean el presbiterio. El barroco mexicano nos ha heredado las capillas de reliquias del monasterio de Nuestra Señora del Carmen en San Ángel (D. F.), las cuales podemos visitar cualquier día del año. Algunas de las crónicas del pasado, nos indican cuáles eran las reliquias más visitadas, por ejemplo, en la Catedral Metropolitana podemos encontrar, el Cuerpo de san Primitivo, el de santa Hilaria, dos cabezas de las once mil Vírgenes, de san Anastasio, de san Gelasio, de san Vito, y algunas otras más.

ALGUNAS AUN SE CONSERVAN EN ESTAS IGLESIAS 
En Santo Domingo, una muela de este santo, el Cuerpo de san Hipólito Presbítero, birrete (gorro) de san Francisco Xavier, zapato de san Pio V, un dedo y todo un libro de la mano de san Luis Beltrán, la Cabeza de santa Sapiencia, una muela de santa Catarina de Sena. En San Francisco, un hueso de san Antonio, otro de san Diego, una canilla de san Felipe de Jesús, dos Cabezas de las once mil vírgenes, un diente de san Lorenzo, y otras. En San Diego, dos Cabezas de las once mil Vírgenes, una mano de san Pedro de Alcántara, y otras muchas. En San Agustín, una muela del Santo, hueso de santo Thomas de Villa-Nueva, sangre de san Nicolás Tolentino, de santa Lucunda. En la Profesa, el cuerpo de san Aproniano, las entrañas de san Ignacio, su firma y otras. En San Felipe Neri, muela del santo, sangre de san Francisco de Sales, huesos de san Bono, de santa Liberata, de san Donato. En San Gerónimo, hueso del santo, un dedo de san Felipe de Jesús y la cabeza de santa Cordula… Algunas de estas reliquias ya no están, hay más en otras iglesias del D. F., en especial en el Centro Histórico y muchas más que no se mencionaron y que aun podemos descubrir.

LAS RELIQUIAS DEL TEMPLO SANTA TERESA LA NUEVA
De un tipo de reliquias que en lo personal se me hicieron muy llamativas e impactantes, son las de una santa que en el anonimato y relegada casi al olvido, aun sigue impresionando a quien ha podido apreciarla, ella se encuentra frente a la plaza de Loreto en el Centro Histórico, ahí está el famoso templo de Santa Teresa la Nueva que fue edificado muy cercano al templo de Loreto. Se sabe que se edificó con la supervisión de Pedro de Arrieta, un arquitecto de gran renombre de la época, quien terminó la obra en el año de 1715. Su estilo es barroco con detalles en tezontle y piedra volcánica rojiza. La fundación del templo corresponde a Manuela Molina que profesó la religión católica y la edificación con el nombre de Teresa de Jesús. Este templo, tomó la misión de abrigar a mujeres pobres. Luego de heredar una fortuna y tomar los hábitos, su fundadora, Manuela Molina, lo dedicó a Santa Teresa de Ávila y lo mandó levantar sobre terrenos del viejo hospital para leprosos de San Lázaro. Su estructura data de principios del siglo XVIII y, como la gran mayoría de las iglesias de monjas, su nave corre paralela a las entradas y a la fachada de mampostería. Las monjas que vivieron en este templo elaboraban y vendían escapularios de la Virgen del Carmen y panes rosas con gran fama entre los pobladores del virreinato. Después de que los bienes seculares pasaran a formar parte del patrimonio nacional. El convento fue sede de diversos usos y actualmente es la Escuela Nacional de Ciegos que está a un lado.

LA ENIGMÁTICA MARTIR SANTA CELESTE
En la parte de atrás y frente al altar de esta interesante construcción de Santa Teresa la Nueva y que ocasionalmente se confunde con el “Ex Teresa”, se encuentra una reja y ahí, una vitrina que guarda los restos (reliquias) de un personaje muy peculiar que vestida de novia impacta al visitante por su rictus que pareciera ser un verdadero cadáver, ataviada con un hermoso vestido de novia, velo y ramo, sus restos o huesos, los podemos ver a detalle, en su mano y los pies, el cabello es el que la santa tenía en vida, es verdadero, y a un lado reposa una capsula (cáliz) que contiene y guarda la sangre de la santa Celeste, que es a quien representa esta misteriosa figura de tamaño normal. No sabemos porque esta vestida de novia, aunque se dice que es patrona de las prometidas, no sabemos mucho de su historia, que como en otras veces sucede, que por el tiempo y el descuido, su origen y algo más de su vida se ha perdido y es confundida con otras religiosas de nombre “Celeste”, aunque en años y datos son diferentes. Lo que si notamos es que es muy visitada, “milagrosa”, y quien llega a venerarla son novias futuras esposas, que al casarse le llevan su ramo por los favores recibidos.

BUSCANDO SU ORIGEN
Sobre ella, casi no se sabe nada, (pues ni preguntando en la iglesia dan razón), pero se logro averiguar que a Santa Celeste se conmemora el 21 de octubre. Y se dice que por el tiempo en que esta mujer vivía, se desencadenó una persecución contra los cristianos en España, era el año 850 y gobernaba Abderramán II, quien promulgó las leyes contra los cristianos. Santa Celeste y su familia eran muy conocidas y de inmediato Celeste fue arrestada por ser una fiel cristiana y muy piadosa. Abderramán empleó primero halagos para ganar a Celeste, al no conseguirlo la entregó al verdugo para que la sacrificaran cortándole la cabeza. Esta reliquia de su cuerpo y de su sangre las monjas que construyeron este templo a finales del XVII las consiguieron para que las personas de la zona la veneraran y por su intercesión lograran una fe firme como la de ella ante Dios.

SU HISTORIA ES UN ENIGMA
Si este es el personaje que se menciona decapito a la santa Celeste, no parece ser un tipo despiadado, referente a la persecución y acciones contra los cristianos, no lo sabemos. Al visitar la iglesia de Santa Teresa la Nueva, en la actualidad hay un letrero que menciona un poco más de lo que fue su vida de la santa, y dice lo siguiente: “Santa Celeste, año de vida, 850 a. C. Lugar, Córdoba España. Festividad, 7 de octubre. Patronazgo, de las novias: Muerte, decapitada… Aquí yace el cuerpo (reliquias) de santa Celeste quien defendió su fe contra el gobierno del rey Abderramán II. Cuando se fundó este convento al principio del siglo XVIII, las religiosas carmelitas con ayuda de su fundadora Manuela Molina solicitaron el cuerpo de santa Celeste para tener así las reliquias de su cuerpo, para que los feligreses tomaran como ejemplo la vida santa de ella que nunca negó su fe y amor por Cristo y fue una mártir siendo decapitada por mandato del Rey Abderramán II.”

LA SANTA EN EL CENTRO HISTÓRICO
Una enigmática historia colonial que ha llegado hasta nuestros días, que es algo de lo mucho que aun podemos encontrar en nuestro México mágico. Conózcala y vea las reliquias de una santa que llego a este país hace ya muchos años y que aún permanece ahí, en ese cuerpo vestido de novia, con esas marcadas facciones, como si estuviera dormida, visite a Celeste,  la santa desconocida.

Por Roberto S. Contreras Esparza